miércoles, 6 de abril de 2011

Un rollo, la verdad



De todas las gastronomias orientales, la japonesa es mi favorita. Me gusta mucho la cocina oriental, sobre todo porque me digo a mi misma que es muy sana y natural. La verdad es que no siempre es asi, hay platos simples y sanos y otros que engordan mas que una hamburguesa de aquellas. Aqui en Londres la comida china es una de las mas consumidas en su faceta de "take away", o comida a domicilio (el primer puesto lo gana la comida india).

Si de algo no se les puede culpar a los chinos es de su incapacidad de integrarse en una sociedad (comercialmente hablando), la verdad es que se atreven con todo. En Barcelona, hace ya unos años la oferta gastronomica oriental ha dejado de abarcar el japones autentico, o el restaurante chino de siempre con esos nombres tan de leyenda (Muralla feliz, El pato laqueado, el Mandarin deprimido, etc) Ahora los chinos tambien se reciclan! Esos restaurantes Woks que hay por todas partes donde por tan solo 10 euros uno puede atiborrarse de navajas, gambas, verduras, calamares, sepia, en fin, un largo etcetera, ademas del consabido cinturon que va pasando y ofreciendo todo tipo de sushis, ensaladas orientales, y aperitivos varios. Se de gente que llama a estos sitios "restaurantes japoneses", y en realidad eso es lo que reza en el letrero de fuera, pero para mi, que modestamente puedo afirmar que conozco algo de la gastronomia japonesa, el ir a estos sitios no me llena en absoluto, (hablo metaforicamente, el estomago si me lo llena, me refiero a mi intelecto gastronomico). No se si peco de algo, pero considero estos sitios sucedaneos, no se, como descafeinados, que les falta algo. ¿Que opinion teneis al respecto? Tambien es verdad que me hace mucha gracia ver los platos queriendo ser reflejar los del pais del sol naciente, donde te sientas rodeada de paredes con grabados del monte Fuji y los camareros alrededor tuyo gritando en mandarin. No se, me confunde...Pero se que si existen es porque la gente los llena y acude a ellos feliz, es como la eterna incognita de porqué venden sombreros mexicanos en las tiendas de souvenirs de las Ramblas de Barcelona.

En fin, que para celebrar que los restaurantes Wok tienen tanto exito (???) aqui presento una entrada china pero moderna, oriental pero con un toque europeo, asiatica pero sacada de un libro australiano (AWW)...ya esta bien, me estoy liando!

Los crepes de pato son uno de los platos mas famosos de los restaurantes chinos, pero en esta ocasion, los crepes estan hechos con huevo lo que los convierte un poco en comida fusion. La receta tiene tres etapas, primero los crepes, luego el relleno, y por ultimo el enrollado. Quedan bonitos, no llenan mucho y son muchisimo mas faciles de hacer de lo que parece. Si no te quieres complicar la vida y cocinar el pato, lo puedes comprar ya hecho.

Ingredientes:

Para los crepes
150g harina
1/2 cucharadita sal
1 huevo ligeramente batido
500 ml leche
200g cebollino cortado fino mas 20 hebras de cebollino entero

Preparacion:

En un bol grande, mezclar la harina con la sal, añadir gradualmente la leche y el huevo batido hasta que la mezcla sea cremosa. Colar encima de una jarra. Añadir 1/4 taza del cebollino a la jarra, mezclar y reservar en la nevera.

Pasado este tiempo, calentar una sarten con aceite. Añadir 1/4 taza de la mezcla de los crepes y cocinar por los dos lados hasta que se doren. Repetir con toda la mezcla de la masa de crepes. Con la ayuda de un cortador de 8cm cortar cada crepe en tres porciones para que queden todos del mismo tamaño. Cubrir con film de plastico y reservar.




Para el pato:

1 pato
5 cucharadas de miel
2 cucharadas salsa de soja
4 cucharadita especias chinas (una mezcla de anis estrellado, clavo, canela,pimienta de Sechuan y semillas de hinojo)
2 cucharadas azucar de caña
20 g jenjibre rallado

Preparacion:
Precalentar el horno a 180 grados.
Colocar el pato en una bandeja de horno y mezclar los demas ingredientes, untar el pato por dentro y por fuera hasta que no quede nada de marinada. Hornear por dos horas y bañar con la grasa del pato a medida que se va cocinando, para que la piel quede crujiente.


Para montar los crepes:

1 pepino
5 cebollas tiernas
Salsa Hoi Sin
Salsa de Ciruelas
(estas dos salsas se encuentran en los supermercados asiaticos)

Cortar el pepino y la cebolla tierna en juliana. Poner el cebollino entero en un bol resistente al calor y cubrilos con agua hirviendo. Una vez que el cebollino se ablande, escurrir.




Montaje de los crepes:

Deshuesar y trocear el pato en trozos pequeños, incluida la piel.
Colocar un crepe en la tabla de cortar, extender una cucharadita de cada una de las salsas, dos o tres trozos de pepino y dos o tres trozos de cebolla tierna. Coronar con unos trocitos de pato y enrollar los lados primero y luego enrollar el crepe para que quede sellado como si se tratara de un rollito de primavera. Atar con una hebra del cebollino previamente escaldado. Servir acompañado de las salsas.



domingo, 27 de febrero de 2011

Mi cassata es tu cassata



Parece que de entrada a entrada pasan muchas cosas y mucho tiempo, la verdad es que el tiempo es el mismo, puede que los que cambiamos somos nosotros. Y en ese intervalo, entre entrada y entrada han cabido mas vuelos, una nueva escapada a la esplendorosa Lisboa (ya le dedicare mas tiempo) otra mini estancia en BCN, y mas tiempo para estar con los mios (vuelvo en dos semanitas) asi que no me puedo quejar de que añoro a la patria (aunque lo hago) ni de echar de menos a los mios (jamas dejare de hacerlo)
Y siguiendo con el blog, ahora toca dulce, pues, una entradita de lo mas sabrosa. Una tarta de cassata siciliana, una tentacion en la que es facilisimo caer.


Se trata de un bizcocho relleno de una crema de ricotta a la que se le agregan frutas confitada, trocitos de chocolate negro (mi favorito) y un buen chorro de licor (opcional por supuesto) Su origen italiano garantiza su exqisitez, ademas el relleno es el mismo o muy similar al que se utiliza para rellenar los deliciosos cannoli. La cassata tambien se refiere a otro tipo de dulces y helados, pero en este caso nos quedaremos con su version "bizcochera".



Ingredientes:

Para el bizcocho

240gms harina
1/2 cucharadita de levadura
180gms mantequilla pomada
3 cucharadas mas de mantequilla pomada
180gms azucar
4 o 5 huevos
unas gotitas de zumo de limon
un chorrito de extracto de vainilla





Encender el horno a 180grados. En un bol grande o en el robot, mezclar la mantequilla con el azucar hasta que este y cremoso y blanquecino. Añadir los huevos uno a uno, el zumo de limon, y la vainilla. Pasar la harina y levadura por un colador, y añadir a la mezcla anterior.
Colocar en un molde enmantequillado y enharinado de 24cms de diametro y hornear a 180 grados 45minutos o hasta que un palillo salga limpio. Reposar en el molde 5 minutos y luego desmoldar y enfriar en rejilla.



Para el relleno:

350g ricotta
100g azucar glas
una cucharadita de extracto de vainilla
50g pepitas de chocolate negro
100g de fruta confitada cortada en trocitos
Un chorro de licor (yo use Grand Manier, de mis favoritos)

Para el glaseado
150g azucar glas
2 o 3 cucharadas de agua






Preparacion:

Mezclar la ricota con el azucar glas, hasta que quede una mezcla cremosa, añadir el chocolate y la fruta confitada.

Una vez frio, cortar el bizcocho longitudinalmente y rellenar con la mezcla de ricotta y fruta. Cubrir con la otra mitad del bizcocho.

Mezclar los ingredientes del glaseado y cubrir la superficie de la tarta. Decorar con tiras de fruta confitada si se desea. Refrigerar una hora como minimo.





martes, 25 de enero de 2011

Fernando Colunga, mi ayuda en los cielos y un flan salado y ligero



Pues si, llegue bien, el vuelo de ida bien, no mas nieve, no hubo mas contratiempos. El vuelo de vuelta...ese ya es otro cantar. A decir verdad, ODIO volar, (antes no, solia disfrutar de los aviones) bueno, la cuestion es que suelo (siempre) buscar un medio de distraccion cuando estoy en el aire, asi que un DVD portatil o el ordenador funcionan a las mil maravillas y una telenovela, a poder ser mexicana mucho mas. Total, que estoy yo alla arriba, disfrutando de mis vistas (esto es, la proyeccion de una telenovela de mi querido Fernando Colunga, galan entre los galanes) cuando comienzan las malditas turbulencias, y yo en principio tranquila. Las turbulencias siguen, cada vez mas fuertes, arriba y abajo, arriba y abajo! y al cabo del rato el piloto que hace un anuncio (hasta entonces todo iba mas o menos bien, yo mas o menos tranquila) pero al oir la voz del piloto, ahi si que pense que me iba a dar un ataque de panico. Total que el piloto va y dice que no hay que preocuparse, pero que estamos envueltos en una bolsa de turbulencias de aire claro o transparente, y que desgraciadamente (al oir esta palabra clavé las uñas en el asiento) iba a seguir asi hasta nuestro aterrizaje en Londres (y sólo estabamos sobre Nantes!) "Si alguno de los pasajeros (yo) tiene algun problema, no tiene de que preocupase, estas turbulencias ocurren con frecuencia y bla, bla, bla..." Porqué tuvo que hablar?...Ya no atendí a razones, mi compañero de asiento (un total desconocido) se empezó a balancear como rezando, yo no podia tranquilizarle, quién me tranquilizaria a mi? Ya ni Fernando Colunga operaba su efecto. De repente, y como por arte de magia, (gracias, gracias!) las turbulencias desaparecieron y todo fue como una seda hasta el aterrizaje. Y al pisar tierra, volví a hacer lo que hago siempre: felicitarme a mi misma por lo valiente (mentira!) que soy. Es una tactica para animarme y darme fuerzas para el proximo vuelo, porque más temprano que tarde,se que Fernando Colunga y yo volveremos a estar allá arriba...


De vuelta ya a la rutina londinense (al frio) y al blog, presentando hoy una entrada ligera, como cada comienzo de año, para desinflarnos un poco. Volver a casa es genial (me refiero a la de tus padres) , te encuentras las mismas caras, el mismo ambiente, las mismas tradiciones de siempre pero lo peor de todo es cuando se acerca el dia en que has de volver a tu casa, a las otras caras, al otro ambiente, a las otras tradiciones. La mañana despues del regreso la llamo "espacio en blanco" porque no quieres admitir que ya no estás alla, y estás como apesadumbrada (o al menos en mi caso asi es) Para los que vivimos lejos de los nuestros, o a la mayoria, se nos hace a veces dificil el pensar en los que dejamos atrás, por eso mi "espacio en blanco" me arrastra siempre a la rutina de planear la proxima visita tan pronto como planto el pie en la "Perfida Albion" y ya tengo un par de visitas planeadas para los proximos meses. Menos mal que no estoy lejos, hora y curenta y cinco minutos de avion y me planto en mi amada BCN.

Este es un ligero flan de tomates cherry, con un sabor delicado e intenso. Es una entrada excelente para dar paso a un plato de carne o pescado, o simplemente un unico plato para una cena ligera. El paso de saltear los tomates antes de agregarle la mezcla de natilla salada le da al flan un ligero sabor caramelizado.
Ingredientes:

1 1/2 cucharadas de aceite de oliva
3 tazas tomates cherry cortados a la mitad
2 cucharadas albahaca picada
sal y pimienta
2 tazas leche entera
3 huevos
1 yema
85 gramos parmesano rallado
2 cucharadas albahaca picada para decorar




Preparacion:

Precalentar el horno y enmantequillar seis moldes para flan o ramekins. Forrar el fondo de cada uno con un disco enmantequillado de papel de hornear y colocar los moldes en una bandeja honda.

En una sarten, calentar el aceite de oliva, saltear los tomates hasta que se albanden y el liquido se reduzca. Agregar la albahaca y saltear por dos minutos mas, salpimentar y dividir la mezcla en los moldes.

En un bol, batir la leche, los huevos y la yema, colar. Añadir el parmesano y cubrir los tomates con la natilla. Llenar la bandeja con agua caliente hasta que cubra la mitad de los moldes.

Hornear 35 minutos o hasta que los flanes hayan cuajado. Colocar los moldes con mucho cuidado en una rejilla, para enfriar ligeramene. Para desmoldar, pasar un cuchillo alrededor del molde y volcar en el plato que se vaya a servir. Decorar con tomates cherry crudos y la albahaca y servir tibios.




martes, 21 de diciembre de 2010

Volando voy!...O no.



Siempre que se acerca la epoca navideña me digo a mi misma: “Este año no me va a pillar el toro” y me diseño un plan, empezar a principios de octubre a planificar todo, los regalos, qué a quién, cuando y desde dónde volar para pasar en casa las fiestas. Al final, el plan se va a pique, siempre encuentro algo que hacer que me impide seguir con lo acordado, nunca encuentro el tiempo, y todo se derrumba. Y como siempre, como cada año, con prisas, corriendo por las tiendas (a no ser que lo haga todo online) y jurándome a mi misma que no volveré a Oxford st en sábado en época navideña (y volviendo a Oxford st, en sábado, en época navideña) La verdad es que como aquí en Londres la decoración navideña la colocan en octubre y se comienzan a vender las postales mucho antes, una tiene la impresión de que la Navidad es laaaarga y de “ya tendré tiempo para hacer las compras”...Al final, cuando ya me entra el pánico, acaba todo el mundo con cheques-regalo.



En fin, que ya casi lo tengo todo listo, las maletas empacadas, los regalos comestibles casi preparados y embalados y se nos viene encima la nevada del siglo! Han cancelado vuelos, trenes, la gente esta durmiendo en el suelo del aeropuerto, incluso el metro tiene problemas, solución, no salir de casa y cruzar los dedos para que mi vuelo este intocable y no le afecten estos “problemillas”, menos mal que volamos en unos cuantos días, ojala que la nieve se derrita para entonces. A todo esto, estoy intentando presentar la entrada de Navidad. Para terminar la cenita y en vez del susodicho Pudding de Navidad con el que casi todos los hogares ingleses celebran estas fiestas, aquí traigo un Pastel de Gingerbread, algo asi como un bizcocho con especias, al que le he agregado unos cuantos cranberries (porque es Navidad) Lo bueno es que la base (el bizcocho) no es muy dulce y entra MUY MUY bien, el glaseado ya es “algo “ más dulce. Aprovecho esta entrada para presumir de mi precioso plato, un regalo reciente con el que han dado en el clavo. Gracias a las dos!






La receta es del aclamado y admirado Dan Lepard, creador de recetas increíbles, escritor gastronómico en el The Guardian y poseedor de un talento innato para hornear, sobretodo pan. O sea, que un día leyendo el The Guardian me tope con esta receta que a continuación presento, a la que he agregado algunos toques para que luzca un “poquito” festiva y acorde con estas fechas. El “treacle” de los ingredientes es un jarabe de melaza que se puede sustituir por miel o “Golden syrup” o jarabe de arce. La mezcla de especias a la que me refiero también en los ingredientes es un mix de clavo, canela, jengibre, clavo, pimienta etc. Sustituir por clavo y canela molidos. El fondant icing sugar es una mezcla para glasear que lleva incorporada glucosa con lo que al mezclar con agua se convierte en un glaseado brillante y cremoso, perfecto para cubrir tartas y “muffins”. Quiero agradecer a todo el que pasa por mi blog por los comentarios y desearos unas fiestas entrañables, llenas de color y sobretodo de sonrisas. Feliz Navidad!



Bizcocho de gingerbread


Ingredientes:


50 gramos mantequilla


100gramos “treacle” melaza o miel


75gramos azúcar mascabado


2 huevos medianos


25ml aceite de girasol


75ml whisky


175 gramos harina


1 ½ cucharaditas de bicarbonato


3 cucharaditas jengibre molido seco


3 ¼ cucharaditas mezcla de especias (mixed spice)


2 cucharaditas canela


50 gramos cranberries frescos


6 cucharadas mermelada fina de albaricoque




Glaseado
225 gramos de fondant icing sugar o azúcar glas
6 cucharadas de agua

Para los cranberries confitados

1 clara de huevo

10 cranberries frescos


100 gramos azucar

Preparacion:


Precalentar el horno a 170. Engrasar un molde rectangular de 17cms.


En una cacerola, derretir la mantequilla a fuego lento, retirar del fuego y mezclar el “treacle” o la miel junto con el azúcar y mezclar hasta que no haya grumos. Batir los huevos y añadirlos a la mezcla, añadir el aceite y el whisky.


Colar la harina con el bicarbonato y las especias, mezclar con los ingredientes líquidos, añadir los cranberries y llenar el molde con esta mezcla. Hornear por 45minutos o hasta que un palillo salga limpio. Dejar enfriar en el molde, desmoldar y llevar a el plato donde se vaya a presentar (una vez glaseado es mejor no moverlo)







Para los cranberries glaseados, poner en un bol la clara de huevo y en otro el azúcar. Batir ligeramente la clara de huevo, y rebozar los cranberrries primero en la clara de huevo, y luego en el azúcar.


Para el glaseado, pintar la superficie del pastel con mermelada de albaricoque previamente calentada medio minuto en el microondas, colar el azúcar glas y batir con el agua, hasta que la mezcla adquiera la consistencia de la nata montada y sin perder tiempo extender esta mezcla cubriendo el bizcocho y dejando caer gotas por los lados a discreción. Espolvorear el plato con el corte de pastel con canela o clavo molidos, para una bonita presentación.


miércoles, 1 de diciembre de 2010

Un manjar vegetariano "pa" tí "pa" mí pero no "pa" él



Vale, lo admito. Cocinar para un vegetariano puede a veces parecer más que un sencillo rato en la cocina, un reto, un desafio...Y si el vegetariano en cuestión está en posesión de unos gustos, digamoslo asi," limitados" entonces el reto se convierte en toda una odisea. Debo confesar que hasta hace poco tiempo, me apoyaba moralmente en el uso de champiñones a la hora de cocinar para "El", pero desde hace poco también esto ha cambiado, asi que fuera champiñones o al menos que no se vean. Es por eso que cuando encuentro un plato vegetariano digno de mención, primero lo pruebo con "El" una vez, si arranca una exclamación de júbilo o un ligero asentimiento lo vuelvo a cocinar, si pasa desapercibido y no noto ningun cambio en su estado de animo, descarto la receta y la archivo en el baul. Con la entrada que sigue a continuación, una Charlotte de caponata con queso de cabra, ni siquiera llegue a considerar el cocinarla para el, me enamoré de la receta en cuanto la vi contada por el magnifico Paul Gayler, la apunté rápido y reuní los ingredientes (que son muchos). La estrella es la berenjena (de ahi que no sea plato de la devoción del vegetariano) y siendo uno de mis ingredientes favoritos me dediqué de lleno a ella, aún sabiendo que "El" ni la iba a oler...




Asi que asi es la vida, mi entrada de hoy es un plato ideal para vegetarianos, pero no para el mio. Un plato de fondo sofisticado y lleno de sabor, con una mezcla de ingredientes variada y sabrosa. La berenjena es el ingrediente estrella sin duda, pero el relleno de queso de cabra amalgama todo con una sorprendente elegancia digna de un restaurante de cinco estrellas, como el Lanesborough en Hyde Park donde Paul Gayler es el chef jefe y donde se ha ganado a pulso el convertirse en uno de los chefs con más talento en cuanto a cocina vegetariana se refiere.





Ingredientes:

2 berenjenas medianas 
1 cebolla roja picada
1 pimiento rojo picado
1 pimiento amarillo picado
1 tallo de apio picado
1 calabacin pequeño picado
2 dientes de ajo
3 o 4 rodajas de manzana seca picada (se puede sustituir por manzana fresca)
6 albaricoques secos picados
4 cucharadas vinagre balsamico
2 cucharadas jarabe de arce
50 g pasas
un chorrito de ron
50 g piñones tostados
Tomillo fresco
Dos tomates grandes
4 rulos pequeños de queso de cabra (con corteza)
Aceite de oliva
Sal y pimienta





Poner las pasas en un bol, cubrir con el ron y dejar macerar unos minutos. Encender el horno a 180 grados. Lavar y cortar una berenjena y media en rodajas finas a lo largo y colocar en una bandeja engrasada, rociar con aceite de oliva, salpimentar y hornear 10 minutos. Picar el resto de la berenjena para la caponata. Engrasar cuatro moldes individuales o ramekins. 






Para preparar la caponata:
Picar el ajo con la sal hasta obtener un pure cremoso. Calentar aceite en una sarten y dorar la cebolla y el ajo, dorar por dos minutos para que el sabor de la cebolla se mezcle con el del ajo, luego agregamos las verduras y cocinamos por cinco minutos. Añadimos entonces los albaricoques y la manzana, cocinar por dos minutos. Añadir un chorro de vinagre balsamico y el jarabe de arce, finalmente añadimos las pasas escurridas y los piñones.

Para la salsa:
Triturar y colar el tomate y calentar en un cazo junto con medio diente de ajo picado y un poco de tomillo picado. Cocinar a fuego lento cinco minutos y colar. Añadir un chorro de aceite de oliva. Reservar.




Forrar cada molde transversalmente con las rodajas de berenjena una vez horneadas, de manera que sobresalgan por el borde para luego poder cerrar la terrina y sobreponiendo cada rodaja encima de la anterior. Esto ayuda a que el relleno no se salga y a la hora de la presentacion. Cubrir el fondo del molde con la mezcla de la caponata, colocar la rodaja del queso de cabra (se puede sustituir perfectamente por mozzarella), rellenar de nuevo con más caponata y cerrar con la berenjena. Llevar al horno 10 minutos. Desmoldar con cuidado en un plato y decorar con la salsa y si se quiere, con unos cuadrados de tomate, unas hojas de tomillo, un chorro de aceite de oliva y piel de berenjena frita.




martes, 2 de noviembre de 2010

Arroz con coco del pais de las sonrisas



Si hay una combinación de sabores que adoro, es la del arroz con leche, en cualquiera de sus formas y variedades. Creo que el arroz con leche es uno de los sabores que más asocio con mi infancia por lo tanto se convirtió en uno de mis postres favoritos, para la posteridad. Al crecer e ir descubriendo otras riquezas gastronomicas, mi paladar recibio gustoso la alternativa tailandesa al arroz con leche de toda la vida. Arroz con leche de coco y mango! La primera vez que probé la cocina tailandesa no fue en Tailandia, fue aqui en Londres, en la epoca de la conquista (del que ahora es mi marido) y fue todo un descubrimiento, asi que os podeis imaginar lo que sentí (y cómo comí) cuando al fin llegue a Tailandia, lo probaba todo, no me alcanzaba la vista para todo ese abanico de sabores y colores, y los olores que invaden las calles con sus puestos ambulantes, las frituras, los salteados, la variedad de frutas, los dulces, si, los dulces, porque en Tailandia hacen unos dulces exquisitos, y con lo que a una le gusta el coco, pues me sentia en el paraiso. 
En mi opinión, la gastronomia tailandesa es como una acogedora ventana que te invita a conocer el sudeste asiatico. En lo que a restauración se refiere, sus sabores son refinados, sus ingredientes de una variedad sorprendente, y sus platos aromáticos y elegantes. Como sus gentes, la comida tailandesa es hospitalaria y amable, tentadora y cálida y entra tanto por la vista como por los aromas que envuelven los platos. Si a esto se le añaden las preciosas vajillas, los cubiertos dorados semejando cañas (en Tailandia no se usan apenas los palillos para comer) y todo tipo de cacharritos y telas para vestir las mesas, una comida tailandesa se convierte en un manjar para el paladar y para la vista.  



El arroz con leche de coco y mango o Khao niao mamuang es una delicia que sorprende a muchos y gusta a todos, (o casi) Es muy importante que el arroz que se utilice sea el glutinoso, (el preferido en el norte de Tailandia), ya que su consistencia es lo que hará la mezcla con la leche de coco una delicia. Luego se cuece al vapor para después mezclarlo con la leche de coco. La combinación del mango fresco le da un toque fresco e innovador y equilibra los sabores de los ingredientes maravillosamente. Es muy importante dejar el arroz en remojo la noche anterior, o en su defecto, dejarlo en agua caliente por tres horas. Se sirve el arroz en un cuenco bañado en la leche de coco, acompañado de rodajas de mango fresco. Esta es mi versión, espero que guste. Kob khun kaa...





Khao niao mamuang o Arroz con coco y mango

Ingredientes:

225g arroz glutinoso
300ml leche o crema de coco
100g azucar de palma o azucar blanca
1 cucharadita de sal
3 mangos grandes y maduros






Para cocinar el arroz:

Dejar en remojo la noche anterior, o en agua caliente por tres horas. Cocinarlo al vapor envolviendolo en muselina y colocandolo en la vaporera por 30 minutos. Mientras, calentar la leche de coco y el azucar hasta que el azucar se derrita, añadir la sal. Cuando este caliente y sin restos de azucar, añadirlo la mitad al arroz caliente y dejar que se empape bien del sabor del coco. Enfriar y endulzar mas si es necesario. Pelar y cortar el mango.

Servir con el mango en rodajas o hacer formas con un cortador de galletas. Servir el arroz ua vez frio con el mango y el resto de la salsa de coco aparte, para el que quiera servirse más (yo, por ejemplo)





jueves, 14 de octubre de 2010

Pollo frio y las nubes de Londres


Me encantan las carnes frias, ideales para una comida o cena ligeras, con unas rebanadas de buen pan, y buena compañia, ¿qué más se podría pedir? Y si encima estas en un picnic disfrutando del sol, entonces ya es la repanocha, pero claro, aqui, en Londres, un picnic puede llegar a convertirse en el sueño de todo londinense, nunca nunca NUNCA se pueden hacer planes a largo plazo en esta ciudad, en este país. A mi me encantan los picnics pero ya digo, creo que sólo he ido a cuatro con exito, y cuando digo exito me refiero a la aparición del sol, que es a menudo muy muy timido a la hora de asomarse por entre las empecinadas nubes, que se empeñan en autoproclamarse dueñas y señoras del cielo, motivo por el cual, este cielo, esta "casi" siempre gris....



Alguien podria pensar que al venir de un pais mediterráneo, y mudarse aqui, una entra en una depresion al no ver la luz del sol, pero siempre hay que pensar que podría ser peor...podría vivir al norte de Inglaterra o incluso en una de esas ciudades nordicas donde la luz del sol dura un suspiro. Además, Londres ya no es lo que era, recuerdo que cuando me mudé, aquel lejano invierno, se me congelaron las orejas mientras caminaba por el parque y llegué a perder la sensibilidad en los pies (una que es bastante friolera). Ahora, el clima, como ha cambiado tanto, no es tan drástico, y los inviernos son mas suaves. Ya no llueve tanto, pero siempre siempre hay que llevar una chaqueta escondida adonde quiera que vayas. Si, incluso en verano. Porque creo fervientemente en el viejo dicho ingles: "Si no le gusta el tiempo, espere cinco minutos".



Total, que empiezo hablando de carnes frias y temino haciendolo del clima de Londres, en fin, que aqui va un receta rapida y que encantará a vuestros invitados, la receta original es del Australian Women´s Weekly, y lleva carne picada de pollo, pero se puede hacer con pavo o cerdo. La salsa es deliciosa y tambien puede servir para pescados. Adjunto tambien la receta de los tomates secados al sol (de mi horno) .




Pastel de carne de pollo

Ingredientes:
900 gramos de carne de pollo picada
100 gramos de tomates secados al sol o al horno segun receta, escurridos del aceite y picados
2 dientes de ajo, picados
1 huevo
25gramos pan rallado
40gramos piñones tostados
40gramos cebollino picado




Salsa verde

1/2 taza perejil picado
1/4 taza eneldo picado
1/4 taza cebollino picado
1 cucharada alcaparras picadas y escurridas
80ml aceite de oliva
60ml zumo de limón
1 cucharada de mostaza granulada
1 diente de ajo picado





Tomates secados al sol de mi horno

Ingrdientes:
500gramos tomates cherry
2 cucharados tomillo fresco o seco picado
2 cucharadas azucar
sal y pimienta
Paciencia

Preparacion de los tomates:
Cortarlos por la mitad, salpimentar y espolvorear con el azucar y el tomillo. Colocar en una rejilla sobre una bandeja de horno, y hornear a 100 grados por tres horas. Si no se van a consumir al momento se pueden guardar en un tarro de cristal sumergidos en aceite de oliva. Para los afortunados que dispongan de sol cada dia, se pueden saltar el paso del horno y poner los tomates al sol hasta que se sequen.





Preparación:
Precalentar el horno a 180grados, engrasar un molde rectangular de 125ml.
Mezclar los ingredientes de la salsa verde y reservar.
Mezclar el pollo, tomate, ajo, huevo, pan rallado, piñones y cebollino en un bol grande. Rellenar el molde con la mezcla y hornear 20 minutos. Enfriar.
Servir el molde de pollo con la salsa y rebanadas de pan.



martes, 14 de septiembre de 2010

Crónica de una orquidea anunciada



Adios verano adios! ...No me voy a deprimir, no me voy a deprimir, no me voy a deprimir!.

En fin, a lo mio:

Estos son unos bocaditos deliciosos y llenos de color. Saben a verano asi que aprovechando estos ultimos coletazos los muestro aqui antes que las lluvias y los dias grises de verdad nos invadan....por otro lado me gustaria relatar lo ocurrido un par de dias despues de preparar estos dulces. Aqui va... 



Es muy gratificante cuando te recompensan por tu trabajo, y mucho mas cuando no te lo esperas. Esto lo que ocurrio una noche ya tarde, sobre las ocho cuando llamaron a mi puerta. Abri. Un empleado con una caja enorme (parecia un cajon vertical) me entregaba un recibo para firmar. Yo mire la caja y vi el logo de Interflora, dibuje una leve sonrisa (puede que exhalara un minimo suspiro resignado, despues de tantos años juntos el Vegetariano ya NUNCA me manda flores...) y abri la boca para decirle que se equivocaba de casa. Pero de repente mis ojos se posaron en lo que parecia mi nombre. Mrs B... SI SOY YO! Le firmé el recibo y casi le abrazo! (salió corriendo el pobre!) Podia ser que al Vegetariano le hubiera entrado de repente el ansia por mandarme flores? Dicen que si eso sucede sin mas ni mas, el marido tiene un amante! Agarré la caja bien fuerte, cerré la puerta y respiré hondo. Le grité al Vegetariano:

- "Tu sabes algo de esto???" -Y sus pasos se acercaban bajando la escalera.

-"Nnooouuu!!"-(sonrisa sospechosa)

Total, que abro la caja y me encuentro con una orquidea lindisima, preciosa y enorrrme! El color de la maceta era el mismo de las flores, todo un detalle. Ahi ya si que el Vegetariano tuvo que soltarlo todo. No habia sido EL, pero sabia quien habia sido. (tendre un admirador secreto con el beneplacito de mi marido? Jack Bauer no puede haber sido, él no sabe mi direccion...aún.) Y el Vegetariano lo soltó todo. Sus compañeros de trabajo, encantados por las muchisimas veces que les llegan presentes comestibles como los de este post, decidieron reconocerme de esta manera. La verdad es que yo les estoy agradecida doblemente porque me ayudan a saber cuan bueno me resulto esto o lo otro, cuán rapido desapareció y si piden más. Asi que a la gente de BAA, en Heathrow, Gracias!

Aqui la mentada plantita:




Y aqui la receta, bocaditos de fruta de la pasion y montaditos de cereza, todo se come de un mordisco, como me gusta a mi, sin atragantarse eso si.


Bocaditos de fruta de la pasión
Ingredientes
2 cucharadas de pulpa de fruta de la pasión
60g mantequilla pomada
1 cucharadita de ralladura de limón
1/4 taza (55g) azucar
1 huevo
1/2 taza (75g) harina
1/2 cucharadita polvos de hornear
1/4 tz (60ml) buttermilk

Icing
1/2 taza (80g) azucar glas
1 cucharadita leche

Preparación
Precalentar el horno a 180 grados. Negrasar un molde de muffins o doce individuales.
Colar la pulpa y reservar las semillas para el Icing. Reservar el jugo.
BAtir la mantequilla y el azucar en un bol con una batidora electrica hasta que tenga una consitencia ligera. Añadir el huevo, seguido de la harina, el polvo de hornear el jugo de la fruta y el buttermilk. Repartir la mezcla en los moldes, sin llenar demasiado. Hornear unos 20 minutos. Dejar reposar cinco minutos y desmoldar en rejilla. MIentras tanto, mezclar el azucar glas con la leche y las semillas que habiamos reservado previamente. Untar esta mezcla sobre los pastelitos.






Montaditos de cereza

Ingredientes

115g harina
1/2 cucharadita de polvos de hornear
100g azucar
115g mantequilla pomada
3 huevos
50g almendra molida
una pizca de sal




Preparacion

Calentar el horno a 180 y engrasar un molde de porciones pequeñas o de mini muffins.
Combinar la sal con la harina y los polvos de hornear, añadir el azúcar.



Derretir la mantequilla y dejar enfriar. Batir los huevos y mezclar con la harina y el azúcar, luego añadir la mantequilla fria y las almendras molidas. Cubrir y guardar en la nevera una hora. Mezclar bien, llenar los moldes tres cuartos de su capacidad, colocar una cereza en el medio de cada uno. Hornear 9 o 10 minutos dependiendo del tamaño de los moldes. Enfriar antes de desmoldar. Espolvorear azucar glas por encima y servir.