martes, 21 de diciembre de 2010

Volando voy!...O no.



Siempre que se acerca la epoca navideña me digo a mi misma: “Este año no me va a pillar el toro” y me diseño un plan, empezar a principios de octubre a planificar todo, los regalos, qué a quién, cuando y desde dónde volar para pasar en casa las fiestas. Al final, el plan se va a pique, siempre encuentro algo que hacer que me impide seguir con lo acordado, nunca encuentro el tiempo, y todo se derrumba. Y como siempre, como cada año, con prisas, corriendo por las tiendas (a no ser que lo haga todo online) y jurándome a mi misma que no volveré a Oxford st en sábado en época navideña (y volviendo a Oxford st, en sábado, en época navideña) La verdad es que como aquí en Londres la decoración navideña la colocan en octubre y se comienzan a vender las postales mucho antes, una tiene la impresión de que la Navidad es laaaarga y de “ya tendré tiempo para hacer las compras”...Al final, cuando ya me entra el pánico, acaba todo el mundo con cheques-regalo.



En fin, que ya casi lo tengo todo listo, las maletas empacadas, los regalos comestibles casi preparados y embalados y se nos viene encima la nevada del siglo! Han cancelado vuelos, trenes, la gente esta durmiendo en el suelo del aeropuerto, incluso el metro tiene problemas, solución, no salir de casa y cruzar los dedos para que mi vuelo este intocable y no le afecten estos “problemillas”, menos mal que volamos en unos cuantos días, ojala que la nieve se derrita para entonces. A todo esto, estoy intentando presentar la entrada de Navidad. Para terminar la cenita y en vez del susodicho Pudding de Navidad con el que casi todos los hogares ingleses celebran estas fiestas, aquí traigo un Pastel de Gingerbread, algo asi como un bizcocho con especias, al que le he agregado unos cuantos cranberries (porque es Navidad) Lo bueno es que la base (el bizcocho) no es muy dulce y entra MUY MUY bien, el glaseado ya es “algo “ más dulce. Aprovecho esta entrada para presumir de mi precioso plato, un regalo reciente con el que han dado en el clavo. Gracias a las dos!






La receta es del aclamado y admirado Dan Lepard, creador de recetas increíbles, escritor gastronómico en el The Guardian y poseedor de un talento innato para hornear, sobretodo pan. O sea, que un día leyendo el The Guardian me tope con esta receta que a continuación presento, a la que he agregado algunos toques para que luzca un “poquito” festiva y acorde con estas fechas. El “treacle” de los ingredientes es un jarabe de melaza que se puede sustituir por miel o “Golden syrup” o jarabe de arce. La mezcla de especias a la que me refiero también en los ingredientes es un mix de clavo, canela, jengibre, clavo, pimienta etc. Sustituir por clavo y canela molidos. El fondant icing sugar es una mezcla para glasear que lleva incorporada glucosa con lo que al mezclar con agua se convierte en un glaseado brillante y cremoso, perfecto para cubrir tartas y “muffins”. Quiero agradecer a todo el que pasa por mi blog por los comentarios y desearos unas fiestas entrañables, llenas de color y sobretodo de sonrisas. Feliz Navidad!



Bizcocho de gingerbread


Ingredientes:


50 gramos mantequilla


100gramos “treacle” melaza o miel


75gramos azúcar mascabado


2 huevos medianos


25ml aceite de girasol


75ml whisky


175 gramos harina


1 ½ cucharaditas de bicarbonato


3 cucharaditas jengibre molido seco


3 ¼ cucharaditas mezcla de especias (mixed spice)


2 cucharaditas canela


50 gramos cranberries frescos


6 cucharadas mermelada fina de albaricoque




Glaseado
225 gramos de fondant icing sugar o azúcar glas
6 cucharadas de agua

Para los cranberries confitados

1 clara de huevo

10 cranberries frescos


100 gramos azucar

Preparacion:


Precalentar el horno a 170. Engrasar un molde rectangular de 17cms.


En una cacerola, derretir la mantequilla a fuego lento, retirar del fuego y mezclar el “treacle” o la miel junto con el azúcar y mezclar hasta que no haya grumos. Batir los huevos y añadirlos a la mezcla, añadir el aceite y el whisky.


Colar la harina con el bicarbonato y las especias, mezclar con los ingredientes líquidos, añadir los cranberries y llenar el molde con esta mezcla. Hornear por 45minutos o hasta que un palillo salga limpio. Dejar enfriar en el molde, desmoldar y llevar a el plato donde se vaya a presentar (una vez glaseado es mejor no moverlo)







Para los cranberries glaseados, poner en un bol la clara de huevo y en otro el azúcar. Batir ligeramente la clara de huevo, y rebozar los cranberrries primero en la clara de huevo, y luego en el azúcar.


Para el glaseado, pintar la superficie del pastel con mermelada de albaricoque previamente calentada medio minuto en el microondas, colar el azúcar glas y batir con el agua, hasta que la mezcla adquiera la consistencia de la nata montada y sin perder tiempo extender esta mezcla cubriendo el bizcocho y dejando caer gotas por los lados a discreción. Espolvorear el plato con el corte de pastel con canela o clavo molidos, para una bonita presentación.


miércoles, 1 de diciembre de 2010

Un manjar vegetariano "pa" tí "pa" mí pero no "pa" él



Vale, lo admito. Cocinar para un vegetariano puede a veces parecer más que un sencillo rato en la cocina, un reto, un desafio...Y si el vegetariano en cuestión está en posesión de unos gustos, digamoslo asi," limitados" entonces el reto se convierte en toda una odisea. Debo confesar que hasta hace poco tiempo, me apoyaba moralmente en el uso de champiñones a la hora de cocinar para "El", pero desde hace poco también esto ha cambiado, asi que fuera champiñones o al menos que no se vean. Es por eso que cuando encuentro un plato vegetariano digno de mención, primero lo pruebo con "El" una vez, si arranca una exclamación de júbilo o un ligero asentimiento lo vuelvo a cocinar, si pasa desapercibido y no noto ningun cambio en su estado de animo, descarto la receta y la archivo en el baul. Con la entrada que sigue a continuación, una Charlotte de caponata con queso de cabra, ni siquiera llegue a considerar el cocinarla para el, me enamoré de la receta en cuanto la vi contada por el magnifico Paul Gayler, la apunté rápido y reuní los ingredientes (que son muchos). La estrella es la berenjena (de ahi que no sea plato de la devoción del vegetariano) y siendo uno de mis ingredientes favoritos me dediqué de lleno a ella, aún sabiendo que "El" ni la iba a oler...




Asi que asi es la vida, mi entrada de hoy es un plato ideal para vegetarianos, pero no para el mio. Un plato de fondo sofisticado y lleno de sabor, con una mezcla de ingredientes variada y sabrosa. La berenjena es el ingrediente estrella sin duda, pero el relleno de queso de cabra amalgama todo con una sorprendente elegancia digna de un restaurante de cinco estrellas, como el Lanesborough en Hyde Park donde Paul Gayler es el chef jefe y donde se ha ganado a pulso el convertirse en uno de los chefs con más talento en cuanto a cocina vegetariana se refiere.





Ingredientes:

2 berenjenas medianas 
1 cebolla roja picada
1 pimiento rojo picado
1 pimiento amarillo picado
1 tallo de apio picado
1 calabacin pequeño picado
2 dientes de ajo
3 o 4 rodajas de manzana seca picada (se puede sustituir por manzana fresca)
6 albaricoques secos picados
4 cucharadas vinagre balsamico
2 cucharadas jarabe de arce
50 g pasas
un chorrito de ron
50 g piñones tostados
Tomillo fresco
Dos tomates grandes
4 rulos pequeños de queso de cabra (con corteza)
Aceite de oliva
Sal y pimienta





Poner las pasas en un bol, cubrir con el ron y dejar macerar unos minutos. Encender el horno a 180 grados. Lavar y cortar una berenjena y media en rodajas finas a lo largo y colocar en una bandeja engrasada, rociar con aceite de oliva, salpimentar y hornear 10 minutos. Picar el resto de la berenjena para la caponata. Engrasar cuatro moldes individuales o ramekins. 






Para preparar la caponata:
Picar el ajo con la sal hasta obtener un pure cremoso. Calentar aceite en una sarten y dorar la cebolla y el ajo, dorar por dos minutos para que el sabor de la cebolla se mezcle con el del ajo, luego agregamos las verduras y cocinamos por cinco minutos. Añadimos entonces los albaricoques y la manzana, cocinar por dos minutos. Añadir un chorro de vinagre balsamico y el jarabe de arce, finalmente añadimos las pasas escurridas y los piñones.

Para la salsa:
Triturar y colar el tomate y calentar en un cazo junto con medio diente de ajo picado y un poco de tomillo picado. Cocinar a fuego lento cinco minutos y colar. Añadir un chorro de aceite de oliva. Reservar.




Forrar cada molde transversalmente con las rodajas de berenjena una vez horneadas, de manera que sobresalgan por el borde para luego poder cerrar la terrina y sobreponiendo cada rodaja encima de la anterior. Esto ayuda a que el relleno no se salga y a la hora de la presentacion. Cubrir el fondo del molde con la mezcla de la caponata, colocar la rodaja del queso de cabra (se puede sustituir perfectamente por mozzarella), rellenar de nuevo con más caponata y cerrar con la berenjena. Llevar al horno 10 minutos. Desmoldar con cuidado en un plato y decorar con la salsa y si se quiere, con unos cuadrados de tomate, unas hojas de tomillo, un chorro de aceite de oliva y piel de berenjena frita.




martes, 2 de noviembre de 2010

Arroz con coco del pais de las sonrisas



Si hay una combinación de sabores que adoro, es la del arroz con leche, en cualquiera de sus formas y variedades. Creo que el arroz con leche es uno de los sabores que más asocio con mi infancia por lo tanto se convirtió en uno de mis postres favoritos, para la posteridad. Al crecer e ir descubriendo otras riquezas gastronomicas, mi paladar recibio gustoso la alternativa tailandesa al arroz con leche de toda la vida. Arroz con leche de coco y mango! La primera vez que probé la cocina tailandesa no fue en Tailandia, fue aqui en Londres, en la epoca de la conquista (del que ahora es mi marido) y fue todo un descubrimiento, asi que os podeis imaginar lo que sentí (y cómo comí) cuando al fin llegue a Tailandia, lo probaba todo, no me alcanzaba la vista para todo ese abanico de sabores y colores, y los olores que invaden las calles con sus puestos ambulantes, las frituras, los salteados, la variedad de frutas, los dulces, si, los dulces, porque en Tailandia hacen unos dulces exquisitos, y con lo que a una le gusta el coco, pues me sentia en el paraiso. 
En mi opinión, la gastronomia tailandesa es como una acogedora ventana que te invita a conocer el sudeste asiatico. En lo que a restauración se refiere, sus sabores son refinados, sus ingredientes de una variedad sorprendente, y sus platos aromáticos y elegantes. Como sus gentes, la comida tailandesa es hospitalaria y amable, tentadora y cálida y entra tanto por la vista como por los aromas que envuelven los platos. Si a esto se le añaden las preciosas vajillas, los cubiertos dorados semejando cañas (en Tailandia no se usan apenas los palillos para comer) y todo tipo de cacharritos y telas para vestir las mesas, una comida tailandesa se convierte en un manjar para el paladar y para la vista.  



El arroz con leche de coco y mango o Khao niao mamuang es una delicia que sorprende a muchos y gusta a todos, (o casi) Es muy importante que el arroz que se utilice sea el glutinoso, (el preferido en el norte de Tailandia), ya que su consistencia es lo que hará la mezcla con la leche de coco una delicia. Luego se cuece al vapor para después mezclarlo con la leche de coco. La combinación del mango fresco le da un toque fresco e innovador y equilibra los sabores de los ingredientes maravillosamente. Es muy importante dejar el arroz en remojo la noche anterior, o en su defecto, dejarlo en agua caliente por tres horas. Se sirve el arroz en un cuenco bañado en la leche de coco, acompañado de rodajas de mango fresco. Esta es mi versión, espero que guste. Kob khun kaa...





Khao niao mamuang o Arroz con coco y mango

Ingredientes:

225g arroz glutinoso
300ml leche o crema de coco
100g azucar de palma o azucar blanca
1 cucharadita de sal
3 mangos grandes y maduros






Para cocinar el arroz:

Dejar en remojo la noche anterior, o en agua caliente por tres horas. Cocinarlo al vapor envolviendolo en muselina y colocandolo en la vaporera por 30 minutos. Mientras, calentar la leche de coco y el azucar hasta que el azucar se derrita, añadir la sal. Cuando este caliente y sin restos de azucar, añadirlo la mitad al arroz caliente y dejar que se empape bien del sabor del coco. Enfriar y endulzar mas si es necesario. Pelar y cortar el mango.

Servir con el mango en rodajas o hacer formas con un cortador de galletas. Servir el arroz ua vez frio con el mango y el resto de la salsa de coco aparte, para el que quiera servirse más (yo, por ejemplo)





jueves, 14 de octubre de 2010

Pollo frio y las nubes de Londres


Me encantan las carnes frias, ideales para una comida o cena ligeras, con unas rebanadas de buen pan, y buena compañia, ¿qué más se podría pedir? Y si encima estas en un picnic disfrutando del sol, entonces ya es la repanocha, pero claro, aqui, en Londres, un picnic puede llegar a convertirse en el sueño de todo londinense, nunca nunca NUNCA se pueden hacer planes a largo plazo en esta ciudad, en este país. A mi me encantan los picnics pero ya digo, creo que sólo he ido a cuatro con exito, y cuando digo exito me refiero a la aparición del sol, que es a menudo muy muy timido a la hora de asomarse por entre las empecinadas nubes, que se empeñan en autoproclamarse dueñas y señoras del cielo, motivo por el cual, este cielo, esta "casi" siempre gris....



Alguien podria pensar que al venir de un pais mediterráneo, y mudarse aqui, una entra en una depresion al no ver la luz del sol, pero siempre hay que pensar que podría ser peor...podría vivir al norte de Inglaterra o incluso en una de esas ciudades nordicas donde la luz del sol dura un suspiro. Además, Londres ya no es lo que era, recuerdo que cuando me mudé, aquel lejano invierno, se me congelaron las orejas mientras caminaba por el parque y llegué a perder la sensibilidad en los pies (una que es bastante friolera). Ahora, el clima, como ha cambiado tanto, no es tan drástico, y los inviernos son mas suaves. Ya no llueve tanto, pero siempre siempre hay que llevar una chaqueta escondida adonde quiera que vayas. Si, incluso en verano. Porque creo fervientemente en el viejo dicho ingles: "Si no le gusta el tiempo, espere cinco minutos".



Total, que empiezo hablando de carnes frias y temino haciendolo del clima de Londres, en fin, que aqui va un receta rapida y que encantará a vuestros invitados, la receta original es del Australian Women´s Weekly, y lleva carne picada de pollo, pero se puede hacer con pavo o cerdo. La salsa es deliciosa y tambien puede servir para pescados. Adjunto tambien la receta de los tomates secados al sol (de mi horno) .




Pastel de carne de pollo

Ingredientes:
900 gramos de carne de pollo picada
100 gramos de tomates secados al sol o al horno segun receta, escurridos del aceite y picados
2 dientes de ajo, picados
1 huevo
25gramos pan rallado
40gramos piñones tostados
40gramos cebollino picado




Salsa verde

1/2 taza perejil picado
1/4 taza eneldo picado
1/4 taza cebollino picado
1 cucharada alcaparras picadas y escurridas
80ml aceite de oliva
60ml zumo de limón
1 cucharada de mostaza granulada
1 diente de ajo picado





Tomates secados al sol de mi horno

Ingrdientes:
500gramos tomates cherry
2 cucharados tomillo fresco o seco picado
2 cucharadas azucar
sal y pimienta
Paciencia

Preparacion de los tomates:
Cortarlos por la mitad, salpimentar y espolvorear con el azucar y el tomillo. Colocar en una rejilla sobre una bandeja de horno, y hornear a 100 grados por tres horas. Si no se van a consumir al momento se pueden guardar en un tarro de cristal sumergidos en aceite de oliva. Para los afortunados que dispongan de sol cada dia, se pueden saltar el paso del horno y poner los tomates al sol hasta que se sequen.





Preparación:
Precalentar el horno a 180grados, engrasar un molde rectangular de 125ml.
Mezclar los ingredientes de la salsa verde y reservar.
Mezclar el pollo, tomate, ajo, huevo, pan rallado, piñones y cebollino en un bol grande. Rellenar el molde con la mezcla y hornear 20 minutos. Enfriar.
Servir el molde de pollo con la salsa y rebanadas de pan.



martes, 14 de septiembre de 2010

Crónica de una orquidea anunciada



Adios verano adios! ...No me voy a deprimir, no me voy a deprimir, no me voy a deprimir!.

En fin, a lo mio:

Estos son unos bocaditos deliciosos y llenos de color. Saben a verano asi que aprovechando estos ultimos coletazos los muestro aqui antes que las lluvias y los dias grises de verdad nos invadan....por otro lado me gustaria relatar lo ocurrido un par de dias despues de preparar estos dulces. Aqui va... 



Es muy gratificante cuando te recompensan por tu trabajo, y mucho mas cuando no te lo esperas. Esto lo que ocurrio una noche ya tarde, sobre las ocho cuando llamaron a mi puerta. Abri. Un empleado con una caja enorme (parecia un cajon vertical) me entregaba un recibo para firmar. Yo mire la caja y vi el logo de Interflora, dibuje una leve sonrisa (puede que exhalara un minimo suspiro resignado, despues de tantos años juntos el Vegetariano ya NUNCA me manda flores...) y abri la boca para decirle que se equivocaba de casa. Pero de repente mis ojos se posaron en lo que parecia mi nombre. Mrs B... SI SOY YO! Le firmé el recibo y casi le abrazo! (salió corriendo el pobre!) Podia ser que al Vegetariano le hubiera entrado de repente el ansia por mandarme flores? Dicen que si eso sucede sin mas ni mas, el marido tiene un amante! Agarré la caja bien fuerte, cerré la puerta y respiré hondo. Le grité al Vegetariano:

- "Tu sabes algo de esto???" -Y sus pasos se acercaban bajando la escalera.

-"Nnooouuu!!"-(sonrisa sospechosa)

Total, que abro la caja y me encuentro con una orquidea lindisima, preciosa y enorrrme! El color de la maceta era el mismo de las flores, todo un detalle. Ahi ya si que el Vegetariano tuvo que soltarlo todo. No habia sido EL, pero sabia quien habia sido. (tendre un admirador secreto con el beneplacito de mi marido? Jack Bauer no puede haber sido, él no sabe mi direccion...aún.) Y el Vegetariano lo soltó todo. Sus compañeros de trabajo, encantados por las muchisimas veces que les llegan presentes comestibles como los de este post, decidieron reconocerme de esta manera. La verdad es que yo les estoy agradecida doblemente porque me ayudan a saber cuan bueno me resulto esto o lo otro, cuán rapido desapareció y si piden más. Asi que a la gente de BAA, en Heathrow, Gracias!

Aqui la mentada plantita:




Y aqui la receta, bocaditos de fruta de la pasion y montaditos de cereza, todo se come de un mordisco, como me gusta a mi, sin atragantarse eso si.


Bocaditos de fruta de la pasión
Ingredientes
2 cucharadas de pulpa de fruta de la pasión
60g mantequilla pomada
1 cucharadita de ralladura de limón
1/4 taza (55g) azucar
1 huevo
1/2 taza (75g) harina
1/2 cucharadita polvos de hornear
1/4 tz (60ml) buttermilk

Icing
1/2 taza (80g) azucar glas
1 cucharadita leche

Preparación
Precalentar el horno a 180 grados. Negrasar un molde de muffins o doce individuales.
Colar la pulpa y reservar las semillas para el Icing. Reservar el jugo.
BAtir la mantequilla y el azucar en un bol con una batidora electrica hasta que tenga una consitencia ligera. Añadir el huevo, seguido de la harina, el polvo de hornear el jugo de la fruta y el buttermilk. Repartir la mezcla en los moldes, sin llenar demasiado. Hornear unos 20 minutos. Dejar reposar cinco minutos y desmoldar en rejilla. MIentras tanto, mezclar el azucar glas con la leche y las semillas que habiamos reservado previamente. Untar esta mezcla sobre los pastelitos.






Montaditos de cereza

Ingredientes

115g harina
1/2 cucharadita de polvos de hornear
100g azucar
115g mantequilla pomada
3 huevos
50g almendra molida
una pizca de sal




Preparacion

Calentar el horno a 180 y engrasar un molde de porciones pequeñas o de mini muffins.
Combinar la sal con la harina y los polvos de hornear, añadir el azúcar.



Derretir la mantequilla y dejar enfriar. Batir los huevos y mezclar con la harina y el azúcar, luego añadir la mantequilla fria y las almendras molidas. Cubrir y guardar en la nevera una hora. Mezclar bien, llenar los moldes tres cuartos de su capacidad, colocar una cereza en el medio de cada uno. Hornear 9 o 10 minutos dependiendo del tamaño de los moldes. Enfriar antes de desmoldar. Espolvorear azucar glas por encima y servir.





martes, 3 de agosto de 2010

Okonomiyaki, lo que yo quiero y me gusta.

Hay países que visitas y ya se quedan en tu memoria como parte de un recuerdo que esperas volver a vivir. Lugares a los que una vez visitados, no dudaríamos en mudarnos definitivamente o al menos por un par de años. A estas alturas de mi vida ya he viajado lo bastante como para seleccionar un par de sitios y podría mañana mismo llamarlos “mi segunda casa”. A quien no le ha pasado que al regreso de unas vacaciones, uno sólo desea volver al país en cuestión, y vivir en él para conocerlo intensamente. Muchos de vosotros ya sabéis la fijación que tengo con México, así que por descontado en mis planes está vivir allá algún día (si no en esta vida, en la próxima) y con Japón me pasó algo parecido. Un país tan diferente al mio que no dudaría un segundo en vivir allí, la gente, la cultura, las religiones, los paisajes, los templos, la manera que tienen de tratar (venerar diría yo) a las personas mayores, los transportes (bendito tren bala) y sobretodo y por supuesto, la comida...

Puedo decir que desde el momento de llegar, me vi tratada como una más, agasajada gastronómicamente, incluso tuve la inmensa suerte de probar (devorar diría yo) la increíblemente sabrosa , tierna y mundialmente famosa ternera Kobe, en un plato maraviloso llamado Sukiyaki la noche de nuestra llegada a Japon. Una carne deliciosamente tierna y sabrosisima, por cierto, hace sólo dos semanas disfrute de una hamburguesa de ternera de Kobe en un pub divino aqui en Londres, de esos que al entrar, la historia se te mete en los huesos, al que me llevaron mis amigos argentinos, Alicia y Ale. Y volviendo a la ternera de Kobe, claro como no se va a deshacer en la boca una ternera que ha sido objeto de los mimos de sus cuidadores (cuando aun era vaca, claro) masajeada hasta la saciedad y duchada diariamente con sake del bueno! Y bebiendo cerveza! Así ya pueden crear un manjar tan exquisito y codiciado. Merilees Parker lo cuenta de maravilla aquí.


En mi próxima vida quiero ser una vaca de Kobe....


Pues bien, caminando por Osaka y siendo maravillosamente guiados por nuestra amiga Noriko, nos vimos conducidos al interior de un restaurante en el que las mesas tenian unas parrillas en el centro, si, como en los tepanyaki....”ahora vais a probar algo muy muy tipico y popular, OKONOMIYAKI, algo así como la pizza japonesa podríamos decir” . O sea, te sientas en la mesa, elijes los ingredientes y tu mismo te la preparas...Era un buen plan, y el resultado, nada parecido con la pizza, es mas como un “pancake” con mil sabores diferentes y coronado de alga seca, katsuobushi (copos de bonito seco) y la salsa especial para okonomiyaki (disponible en tiendas orientales) y ademas, mayonesa! (yo uso la japonesa Kewpie, pero cualquiera sirve) La mezcla de las salsas y los distintos aderezos finales convierten a este "pancake" en una delicia que desborda sabor. La harina es especial, porque lleva trozos de gambitas diminutas secas y el sabor del pescado, pero si no encontráis se puede hacer perfectamente con harina normal. Existen infinidad de variedades en Japon, cada region tiene la suya propia, y es una comida familiar y de hecho, la palabra OKONOMIYAKI significa “lo que tu quieras” o “lo que te guste” en referencia a que sus múltiples rellenos. La versión de Hiroshima lleva fideos chinos! En esta ocasión la hice con calamares y gambas, porque es mi favorita, pero se puede rellenar de lo que tengas en casa, cerdo, pollo, ternera, verduras, o demás mariscos...fácil fácil.



Ingredientes

Para la masa:

250gramos de harina

150ml agua

2 huevos pequeños

sal y pimienta


una cucharada de aceite vegetal


Para el relleno:

1 calamar no muy grande cortado en dados

6 gambas peladas crudas

4 hojas de col china o col normal cortada en tiras

2 cebollas tiernas incluido la parte verde, o cebollino cortadas finas


Para la capa final:

mayonesa

salsa para okonomiyaki

algas secas (ao nori)

Jengibre en escabeche (beni shoga)

Copos de bonito secos ( katsuobushi)


Preparación

En un bol grande mezclar los ingredientes de la masa, tiene que quedar con la textura de la nata liquida. Si no es asi, añadir mas agua o harina, lo que corresponda. Añadir los ingredientes del relleno y mezclar bien. Preparar una sarten antiadherente con la cucharada de aceite, añadir la mezcla del bol cuando el aceite este muy caliente, y mantener el fuego a baja temperatura. Cuando la mezcla se empieza a espesar y a cuajar y con mucho cuidado se le da la vuelta con una paleta y se sigue cocinando por el otro lado. Estará lista en 3 o 4 minutos, depende también del grosor que le hayamos dado. Emplatar y extender una capa fina de mayonesa, con un dosificador, luego la salsa para Okonomiyaki, espolvorear con las algas y el jengibre y finalmente con los copos de bonito. Servir caliente.




domingo, 18 de julio de 2010

Para mojar tarta


Hay algunos olores que nos transportan y nos envuelven desde nuestras cocinas. Olores y aromas que nos transmiten sensaciones maravillosas y envolventes. El olor de una tarta de manzana mientras se esta horneando es uno de ellos. Con las manzanas me pasa algo bastante curuioso, no es que no me gusten crudas y sólo me encanten una vez cocinadas o preparadas en una tarta como esta, es que no las como crudas porque prefiero esperar a verlas en rodajas, casi caramelizadas, coronando un bizcocho o rellenando un pastel, inundando mi boca de todas  esas sensaciones y haciendome un poquito mas feliz, si cabe...

Estos rectangulos de manzana son ideales porque son individuales y bañados en la salsa de Butterscotch resultan irresistibles y ademas la salsa le va de perlas a la manzana. Se dejan reposar 10 minutos después del horneado, y se sirven calientes. Se puede perfectamente hacer un bizcocho grande, en vez de estos rectángulos individuales, o magdalenas (ya, ya!, muffins!)

En fin, aquí va la receta y su elaboración




Ingredientes:

125 gr mantequilla pomada

½ tz (110g) azúcar

2 huevos

150 gr harina

½ cucharada polvos de hornear

1 cucharada de leche

3 manzanas golden medianas

½ tz (160g) mermelada de albaricoque




Para la salsa de brandy y Butterscotch

½ taza (100g) azúcar de caña

½ taza (125ml) nata montada

100g mantequilla, troceada

2 cucharadas de coñac

Elaboración

Para 8 rectángulos, calentar el horno a 180 grados y enmantequillar un molde de ocho cavidades rectangulares, o el que vayáis a utilizar.  

Llenar el molde con la preparación .  

Pelar, descorazonar las manzanas y cortarlas en rodajas finas, colocarlas sobre la masa presionando ligeramente. Pintar las manzanas con la mermelada de albaricoque previamente calentada y llevar al horno unos 40 minutos. Una vez fuera del horno, dejar reposar en el molde 10 minutos mas. Desmoldar y emplatar.




Elaboración de la salsa

Mezclar todos los ingredientes en un cazo y calentar sin que llegue a hervir hasta que el azúcar se haya disuelto. Llevar entonces a ebullición, reducir el fuego y cocinar sin tapar y sin remover por 3 minutos o hasta que la mezcla espese ligeramente.  

Servir los rectángulos acompañados de la salsa y nata montada.




lunes, 14 de junio de 2010

Mi limón, mi limonero...y mi Tagine.




La gastronomía marroqui es exótica, aromatica, deliciosa y llena de color. Su increible abanico de ingredientes hace de su cocina un placer para los sentidos, para todos los sentidos...A la innegable calidad de sus platos se añade la magnífica variedad de dulces, muy muy dulces. La combinación de especias, asociada ala mezcla de lo dulce con lo salado, hace de la gastonomía maroqui una de las mas exquisitas del mundo.

La cocina marroqui es una mezcla de culturas e inevitablemente ha influido en la gastronomia española llenandola de tecnicas y sabrosisimos ingredientes. Uno de los platos estrella es el Tagine, que viene a ser más o menos un estofado, y puede ser de pollo, cordero, pescado o verduras. Esta es una receta de la estupenda Claudia Roden y su libro Arabesque. El tagine en sí, es el recipiente que se utiliza para su cocción, su forma cónica hace circular el vapor cocinando la carne y dandole un sabor excelente. A esto hay que agregarle un ingrediente estrella, los limones en conserva, que se han de preparar al menos con cuatro semanas de antelación. Se usan en variedad de platos dulces y salados, sólo la piel, añadiendo ese toque tan especial.

Los limones en conserva se pueden conserguir en algunos establecimientos, pero son tan fáciles de hacer que no cuesta nada acordarse cuatro semanas antes de empezar a cocinar el Tagine. EL tagine se esta haciendo un hueco en la gastronomia de calidad, y por ello me alegro....mucho.




Limones en conserva

Ingredientes:
5 o 6 limones grandes (que no esten encerados)
Sal (mucha)
Zumo de tres limones
Preparación
Lavar los limones, y cortarlos hasta casi tocar la base, tienen que quedar enteros pero abiertos como una flor. Abrirlos un poco, anadir una cucharada de sal y cerrar. Poner los limones ya con la sal en un frasco previamente esterilizado, anadir una cucharada de sal en cada capa y apretar los limones bien para que quepan mas, ya que luego encogen, en este paso se puede añadir unas hojas de laurel y granos de pimienta, pero esto es opcional. Hervir agua y dejar enfriar un poco, añadir el zumo de los limones al frasco y rellenar hasta arriba con el agua hervida. Sellar el frasco y dejarlo en un lugar fresco y seco por cuatro semanas, agitando el frasco a diario durante la primera semana para que la sal se distribuya bien. Los limones se conservan en el frasco sin abrir por seis meses, y una vez abiertos hay que conservarlos en la nevera. Enjuagar con agua antes de usar y desechar la pulpa.




Tagine de pollo, limones en conserva y aceitunas

3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
2 cebollas, picadas
2 o 3 dientes de ajo picados
1/2 cucharadita de azafran
1/4 cucharadita de jengibre en polvo
1 pollo cortado a cuartos (yo use un picanton)
sal y pimienta
el zumo de un limón
2 cucharadas de cilantro picado
2 cucharadas de perejil picado
la piel de 1 limon en conserva o dos pequeños, cortada a tiras finas
12 o 16 aceitunas sin hueso
300ml de caldo de pollo o agua





Preparación

En el Tagine o en una cazuela ancha calentar el aceite y dorar la cebolla a fuego lento hasta que se ablande, entonces añadir el ajo picado, el azafran y el jengibre. Añadir el pollo, salpimentar y añadir el caldo de pollo o el agua. Tapar y cocinar, dando la vuelta al pollo cada cierto tiempo y anadiendo agua si esta se evapora. Cocinar por media hora. Despues de este tiempo anadir el zumo de limon, el cilantro y el perejil, las tiras de limón en conserva y las aceitunas. Cocer sin tapar por 5 o 10 minutos hasta que la salsa se reduzca y espese ligeramente. Si hay demasiado liquido retirar el pollo y reducir, luego volver a poner el pollo. Para servir, presentar el pollo adornado con las aceitunas y las tiras de limon. Servir con cuscus aromatizado con almendras y pistachos.

No te sorprendas cuando el pollo se deshaga en tu boca...