domingo, 18 de julio de 2010

Para mojar tarta


Hay algunos olores que nos transportan y nos envuelven desde nuestras cocinas. Olores y aromas que nos transmiten sensaciones maravillosas y envolventes. El olor de una tarta de manzana mientras se esta horneando es uno de ellos. Con las manzanas me pasa algo bastante curuioso, no es que no me gusten crudas y sólo me encanten una vez cocinadas o preparadas en una tarta como esta, es que no las como crudas porque prefiero esperar a verlas en rodajas, casi caramelizadas, coronando un bizcocho o rellenando un pastel, inundando mi boca de todas  esas sensaciones y haciendome un poquito mas feliz, si cabe...

Estos rectangulos de manzana son ideales porque son individuales y bañados en la salsa de Butterscotch resultan irresistibles y ademas la salsa le va de perlas a la manzana. Se dejan reposar 10 minutos después del horneado, y se sirven calientes. Se puede perfectamente hacer un bizcocho grande, en vez de estos rectángulos individuales, o magdalenas (ya, ya!, muffins!)

En fin, aquí va la receta y su elaboración




Ingredientes:

125 gr mantequilla pomada

½ tz (110g) azúcar

2 huevos

150 gr harina

½ cucharada polvos de hornear

1 cucharada de leche

3 manzanas golden medianas

½ tz (160g) mermelada de albaricoque




Para la salsa de brandy y Butterscotch

½ taza (100g) azúcar de caña

½ taza (125ml) nata montada

100g mantequilla, troceada

2 cucharadas de coñac

Elaboración

Para 8 rectángulos, calentar el horno a 180 grados y enmantequillar un molde de ocho cavidades rectangulares, o el que vayáis a utilizar.  

Llenar el molde con la preparación .  

Pelar, descorazonar las manzanas y cortarlas en rodajas finas, colocarlas sobre la masa presionando ligeramente. Pintar las manzanas con la mermelada de albaricoque previamente calentada y llevar al horno unos 40 minutos. Una vez fuera del horno, dejar reposar en el molde 10 minutos mas. Desmoldar y emplatar.




Elaboración de la salsa

Mezclar todos los ingredientes en un cazo y calentar sin que llegue a hervir hasta que el azúcar se haya disuelto. Llevar entonces a ebullición, reducir el fuego y cocinar sin tapar y sin remover por 3 minutos o hasta que la mezcla espese ligeramente.  

Servir los rectángulos acompañados de la salsa y nata montada.




lunes, 14 de junio de 2010

Mi limón, mi limonero...y mi Tagine.




La gastronomía marroqui es exótica, aromatica, deliciosa y llena de color. Su increible abanico de ingredientes hace de su cocina un placer para los sentidos, para todos los sentidos...A la innegable calidad de sus platos se añade la magnífica variedad de dulces, muy muy dulces. La combinación de especias, asociada ala mezcla de lo dulce con lo salado, hace de la gastonomía maroqui una de las mas exquisitas del mundo.

La cocina marroqui es una mezcla de culturas e inevitablemente ha influido en la gastronomia española llenandola de tecnicas y sabrosisimos ingredientes. Uno de los platos estrella es el Tagine, que viene a ser más o menos un estofado, y puede ser de pollo, cordero, pescado o verduras. Esta es una receta de la estupenda Claudia Roden y su libro Arabesque. El tagine en sí, es el recipiente que se utiliza para su cocción, su forma cónica hace circular el vapor cocinando la carne y dandole un sabor excelente. A esto hay que agregarle un ingrediente estrella, los limones en conserva, que se han de preparar al menos con cuatro semanas de antelación. Se usan en variedad de platos dulces y salados, sólo la piel, añadiendo ese toque tan especial.

Los limones en conserva se pueden conserguir en algunos establecimientos, pero son tan fáciles de hacer que no cuesta nada acordarse cuatro semanas antes de empezar a cocinar el Tagine. EL tagine se esta haciendo un hueco en la gastronomia de calidad, y por ello me alegro....mucho.




Limones en conserva

Ingredientes:
5 o 6 limones grandes (que no esten encerados)
Sal (mucha)
Zumo de tres limones
Preparación
Lavar los limones, y cortarlos hasta casi tocar la base, tienen que quedar enteros pero abiertos como una flor. Abrirlos un poco, anadir una cucharada de sal y cerrar. Poner los limones ya con la sal en un frasco previamente esterilizado, anadir una cucharada de sal en cada capa y apretar los limones bien para que quepan mas, ya que luego encogen, en este paso se puede añadir unas hojas de laurel y granos de pimienta, pero esto es opcional. Hervir agua y dejar enfriar un poco, añadir el zumo de los limones al frasco y rellenar hasta arriba con el agua hervida. Sellar el frasco y dejarlo en un lugar fresco y seco por cuatro semanas, agitando el frasco a diario durante la primera semana para que la sal se distribuya bien. Los limones se conservan en el frasco sin abrir por seis meses, y una vez abiertos hay que conservarlos en la nevera. Enjuagar con agua antes de usar y desechar la pulpa.




Tagine de pollo, limones en conserva y aceitunas

3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
2 cebollas, picadas
2 o 3 dientes de ajo picados
1/2 cucharadita de azafran
1/4 cucharadita de jengibre en polvo
1 pollo cortado a cuartos (yo use un picanton)
sal y pimienta
el zumo de un limón
2 cucharadas de cilantro picado
2 cucharadas de perejil picado
la piel de 1 limon en conserva o dos pequeños, cortada a tiras finas
12 o 16 aceitunas sin hueso
300ml de caldo de pollo o agua





Preparación

En el Tagine o en una cazuela ancha calentar el aceite y dorar la cebolla a fuego lento hasta que se ablande, entonces añadir el ajo picado, el azafran y el jengibre. Añadir el pollo, salpimentar y añadir el caldo de pollo o el agua. Tapar y cocinar, dando la vuelta al pollo cada cierto tiempo y anadiendo agua si esta se evapora. Cocinar por media hora. Despues de este tiempo anadir el zumo de limon, el cilantro y el perejil, las tiras de limón en conserva y las aceitunas. Cocer sin tapar por 5 o 10 minutos hasta que la salsa se reduzca y espese ligeramente. Si hay demasiado liquido retirar el pollo y reducir, luego volver a poner el pollo. Para servir, presentar el pollo adornado con las aceitunas y las tiras de limon. Servir con cuscus aromatizado con almendras y pistachos.

No te sorprendas cuando el pollo se deshaga en tu boca...                                                                                                                                                     








domingo, 23 de mayo de 2010

Y creian que era una inocentada...



Hay un día de abril aquí en Inglaterra, que, al igual que en muchos otros países, lo llaman April’s Fool, (los tontos de Abril) y viene a ser lo mismo que el día de los inocentes, con sus bromas etc. El pasado abril, uno de los periódicos de aquí publicó una noticia introduciendo en el mercado una nueva fruta, el pineberry, algo así como una fresa blanca con sabor a piña. Y como era Abril, mucha gente creyó que se trataba de una inocentada. Como creo que tengo radar para estas cosas encontré el supermercado que vendía esta novedad (eso había que probarlo). Algo caras pero con gusto lo pagué, 4 euros por una cajita de 250 gramos.



En cuanto las tuve en mi poder me llegó el olor, un aroma a campo y a fresas muy intenso que me acompañó todo el camino hasta casa. No pude aguantar más y las probé en el tren, mientras pensaba que hacer con ellas. La verdad es a mi no me supieron a piña, sino a una fresa salvaje muy sabrosa y con una apariencia aterciopelada. Para que lucieran he aquí la receta de un bizcocho de chocolate negro muy intenso con una salsa de chocolate menos intensa, y decorada delicadamente con estas joyas.

Naturalmente se puede sustituir por cualquier fruta para esta receta, con fresas normales queda muy bien, o con kumquats o con grosellas. Estas fresas blancas, solo estaban a la venta por cinco semanas, y aunque las he buscado, no las he vuelto a encontrar, será hasta el año que viene, supongo. Espero…




Ingredientes

150g mantequilla pomada

½ taza azúcar morena

1/2 taza azúcar

1 cucharada extracto de vainilla

4 huevos

½ cucharadita bicarbonato

½ cucharadita polvos de hornea

1 cucharadita sal

1 taza harina

¼ taza cacao en polvo puro sin azúcar

Preparación

Engrasar un molde rectangular mediano y precalentar el horno a 180.

Batir la mantequilla con los azucares a media velocidad con una batidora eléctrica. Añadir la vainilla y mezclar, añadir los huevos uno a uno, mezclando bien después de cada uno. En un bol grande pasar colador la harina, el bicarbonato, la sal, la levadura y el cacao. Anadir los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla, huevos y azúcar con una cuchara de madera. Verter en el molde y hornear 45 0 50 minutos o hasta que un palillo insertado salga limpio. Dejarla en la rejilla hasta que se enfríe y luego desmoldar.



Ingredientes para la salsa de chocolate:

200g chocolate negro

150g nata liquida

30g mantequilla

1 o 2 cucharadas ron (opcional)

Preparación

Trocear el chocolate y derretir al baño maría o en el microondas. Calentar la nata y la mantequilla en un cazo hasta que empiece a hervir y mezclar con el chocolate, añadir el ron y cubrir la tarta. Decorar con las fresas o con cualquier otra fruta. Servir con la salsa de chocolate aparte. Por si alguien “necesita” otra dosis. Si, por favor!




domingo, 9 de mayo de 2010

Asados del Mundo II- Porchetta, ti amo!



Bienvenidos a la Segunda entrega de la serie Asados del Mundo. Dedicada a la maravillosa Italia y a su variadísima y deliciosa gastronomía. Y a la protagonista de este asado, la omnipresente “Porchetta”. En Italia es tan popular, que no solo todo el mundo lo conoce, sino que ha sido nombrado uno de los platos tradicionales de una lista seleccionada por el Ministerio italiano de Agricultura. La “Porchetta” , es una pieza de carne de cerdo deshuesada,  que se abre para rellenarla con diferentes hierbas y verduras, se enrolla y se asa. Es muy importante conservar la piel que le da a la carne un sabor suculento y jugoso. Se suele cortar en lonchas bastante finas y tradicionalmente se sirve en bocadillo. Es un plato de celebración y también tentempié callejero en Italia, ya que se encuentran tenderetes y furgonetas vendiendo este sabroso asado. Desde que vi la porchetta en el Borough Market, la idea de hacerla se me metió en la cabeza, investigue y no he parado hasta que lo he conseguido, y debo decir que después de esta primera vez habrá muchas más, porque tanto yo como los que la probaron quedamos gratamente satisfechos. Yo usé una pieza entera de lomo con la piel, después de descubrir los estupendos precios del mercado central de la carne aquí en Londres, el Smithfields Market, al que fui muy tempranito una mañana en busca de una pieza de ternera de Kobe o Wagyu, pero esa, señoras y señores, es otra historia…




Se puede servir como un asado, o como este elegante plato, inspirado en una receta de Jason Neroni, con alubias blancas y salsa verde, o como ya he mencionado, y en su forma  más habitual, en bocadillo.  Es extremadamente agradecida esta señora porchetta, se deja abrir, rellenar, asar y lonchear con una sumisión absoluta, segura de que hará la delicias de nuestros paladares. La recomiendo encarecidamente.  Forza Italia!



Ingredientes para la carne

5 cebollas

3 hojas de laurel

¼ taza aceite de oliva

1 pieza hinojo picado fino, reservando las hojas verdes

2 cucharadas semillas de hinojo

2 cucharadas romero fresco picado

6 dientes de ajo, en rodajas finas

Sal y pimienta

1 pieza de lomo de cerdo a poder ser con piel, de dos kilos




Elaboración

Precalentar el horno a 180grados.

Abrir la pieza de carne de forma que quede en rectángulo (o pedirle al carnicero que lo haga) Salpimentar.  En una sartén calentar el aceite y añadir  dos de las cebollas, cortadas finamente junto con el hinojo, y saltear hasta que se dore todo, unos 10 minutos. Anadir las semillas de hinojo, mas pimienta, romero y los ajos y cocinas hasta que adquiera un color claro, otros d10 minutos. Retirar del fuego, añadir las hojas del hinojo que habíamos reservado y extender esta mezcla sobre la carne. Enrollar el cerdo como si se tratara de un brazo de gitano, y atar bien con hilo de carnicero y colocar en una bandeja de horno encima del resto de las cebollas cortadas a trozos y las hojas de laurel, un chorro de aceite de oliva y hornear 2 ½ horas. Retirar del horno y dejar reposar 20 minutos.





Para las salsas de la carne:  recoger todos los jugos que ha soltado la carne, junto con las cebollas de la cocción y colar. Para la otra salsa procesar todo  hasta que quede una mezcla cremosa. 

Para la salsa verde

1 cucharada de albahaca picada

1 cucharada de menta fresca picada

2 cucharadas perejil picado

1 cebolla

Sal y pimienta

¼ taza aceite de oliva

 

Elaboración

Procesar los ingredientes y mezclar el aceite en hilo hasta emulsionar.


Para las patatas 

1 kilo de patatas pequeñas cortadas en rodajas con la piel

3 cucharadas aceite de oliva

Sal y pimienta

Elaboración

Hervir las patatas cinco minutos, escurrir, y freírlas en aceite hasta que estén algo doradas, reservar en el horno caliente y terminar de dorar. 

Para servir, cortar rodajas bastante gruesas y cortar estas en rectángulos, calentar un punado de alubias blancas, y formar montoncitos coronados por salsa verde. Acompañar con las patatas rustidas y la salsa de la carne por encima. Servir aparte las salsas,

Otra opción es servirla en bocadillo, que es la forma más tradicional. Cortar la carne en lonchas muy finas, extender la salsa de la carne en el pan y cubrir con algunas hojas de lechuga.

Buon appetito! 



lunes, 26 de abril de 2010

Ojala que llueva polenta!



Después del susto con la cebolla asesina, vamos con una receta más calmadita, sin sobresaltos, masticando bien, y muchas muchas veces…



Sigo con las naranjas sanguinas. Hay que aprovechar mientras esta en los mercados. Esta es una de esas recetas que usan la polenta para un plato dulce. La polenta es un ingrediente básico en la gastronomía italiana, su consumo no solo se reduce a su función como  acompañamiento, sino que se ha convertido también  en la protagonista del plato, ya sea como base crujiente o como el toque indispensable en una tarta como en este caso. Es básicamente, maíz molido, y en el norte de Italia, la polenta es tan popular que su consumo sobrepasa al de la pasta.  Su versatilidad es tan grande que se puede transformar un plato con solo incluirla en la receta. Desde gnocchi de polenta, polenta frita, polenta con queso fundido, en estofados, como relleno de verduras, etc. Existen dos tipos de polenta la que es finamente molida y la que esta medianamente molida, aquí en Inglaterra se encuentra en todos los supermercados, en las dos versiones, además de la versión rápida y la normal. Es uno d esos ingredientes que o te encanta o lo odias, a mi me encanta…




Esta tarta es un bizcocho con pistachos, a la que después de haber sido horneada se baña con un sirope previamente cocinado de zumo de naranja sanguina, lo que le da un color muy atractivo y ese dulzor especial que tienen estas naranjas tan suculentas.  Si no encontráis polenta se puede perfectamente sustituir por almendra molida, pero la polenta le da al bizcocho una textura y sabor especiales.  La receta original también lleva “sour cream” que se puede traducir por crema acida. También esta se puede sustituir por “buttermilk” o yogur natural. La naranja sanguina no es tan fácil de encontrar así que si tenéis naranjas o mandarinas, el resultado es igualmente delicioso.

 
Ingredientes para la tarta

300g “sour cream” o “buttermilk” o yogur

125 mantequilla pomada

1 taza (220g) azúcar

2 tazas (300g) harina

½ cucharadita bicarbonato

1 cucharadita polvos de hornear

2/3 taza (110g) polenta molida fina

1 cucharada de ralladura de naranja sanguina

¾ taza (180ml) agua

2/3 taza (100g) pistachos tostados*

Para el jarabe de naranja

1 taza (250ml) zumo de naranja sanguina

1 taza (220g) azúcar

1 palo de canela en rama




Elaboración

Precalentar el horno a 150grados. Engrasar un molde redondo de 20cm.

Mezclar los ingredientes del jarabe en una cacerola pequeña. Llevar a ebullición removiendo al mismo tiempo. Reducir el fuego y cocinar 15 minutos o hasta que el jarabe espese. Colar y enfriar a temperatura ambiente.

Para la tarta, mezclar la “sour cream”, mantequilla, azúcar, la harina pasada por un colador, el bicarbonato, los polvos de hornear, la polenta, la ralladura y el agua en un bol grande. Con la batidora eléctrica, mezclar a velocidad media, o hasta que adquiera un color mas pálido. Anadir los pistachos.

*para tostar los pistachos, extenderlos en una sartén sin aceita y asar a fuego muy lento agitándolos para que no se quemen, o dorarlos en una bandeja al horno unos cinco minutos.

Extender la mezcla en el molde y hornear sobre una hora. Pasado este tiempo, dejar la tarta en el molde por diez minutos. Desmoldar y enfriar en rejilla. Decorar con rodajas finas de mandarina y servir la tarta caliente o fría y acompañada del jarabe.





domingo, 18 de abril de 2010

Mi entrada póstuma...o casi.


Los franceses tienen un “je ne sais quoi” a la hora de cocinar, lo llevan en la sangre…Cocinar y comer, es para ellos,  una experiencia cotidiana pero a la vez, algo místico, se reúnen alrededor de la mesa a compartir vivencias y buena comida, en muchos aspectos se parecen en eso al resto  de los latinos, celebración alrededor de una mesa repleta de comida, la familia y los amigos, para que pedir mas? Puede que la “French Cuisine” se diferencie de la española, por ejemplo, por el uso de diferentes ingredientes, y de la forma de cocinarlos, pero no hay duda de que los franceses son maestros en el arte de la cocina, y por eso, son conocidos internacionalmente. Escoffier estaría orgulloso…


La ternera Bourguignon, originariamente elaborada por los campesinos, se ha hecho un hueco en la alta cocina, tuvo su auge en los sesenta y ahora parece que regresa con fuerza en un merecidísimo revival culinario. Me alegro por ello, pues es un plato que si bien, su preparación es algo laborioso, su sabor y su elegancia lo convierten en  un imprescindible en una mesa acogedora y rodeada de gente que aprecia la buena cocina. Es algo elaborado, pues se empieza la noche anterior con una marinada, lo que le da a la carne un sabor extraordinario.

Tengo que decir que esta ha podido ser mi última entrada en el blog , y no porque el blog este en peligro, no, sino porque después de preparar, marinar, cocinar y brasear los ingredientes, después de colocar el material para la sesión fotográfica, después de emplatar y hacer todas las fotos, pues una no es de piedra, y el guiso tenía muy buena pinta, por lo tanto una se sienta a la mesa, exhausta y con hambre, y en medio de la comida, que una estaba disfrutando muchísimo, una incordiante cebollita, se me atraviesa en la garganta y ahí note, sentí, presentí…que había llegado mi hora.  No podía respirar y mi corazón galopaba del susto, de repente me preparé para ver mi vida en escenas a cámara rápida, como dicen que se ve cuando una está a punto de morir. Pero no, en vez de eso, me rebelé, no podía ser que hubiera llegado mi hora, ¿tan pronto? Así que, a falta de algún samaritano dispuesto a hacerme la maniobra de Heimlich y ante la imposibilidad de que el gato reaccionara, opté por pegar un salto, con toda la fuerza o la poca fuerza que tenia, y resultó…el gato salió corriendo por un lado y la cebollita asesina por el otro…y yo, seguí comiendo…

Por lo visto, aun no me ha llegado la hora…




Ingredientes:

Para la marinada

Una zanahoria grande en rodajas grandes

Una cebolla cortada en rodajas grandes

1 bouquet garni(hacer un ramillete con la parte verde de un puerro, envolviendo tomillo, hojas de apio, y unas hojas de perejil)

Un talo de apio cortado

2 dientes de ajo

3 cucharadas de brandy

10 granos de pimienta negra

1litro y medio de vino tinto (del bueno)

2 cucharadas de aceite

1 kilo de ternera cortada en dados

Elaboración de la marinada:

Poner todos los ingredientes en un cuenco junto con los dados de carne. Llevar a la nevera y refrigerar toda la noche.




Ingredientes para el estofado:

200g de bacon cortado en daditos

150g de champiñones cortados a cuartos

1 cucharada de mantequilla

400ml caldo de carne o agua

150g cebollitas mini o francesas

1 cucharada de concentrado de tomate

½ cucharada de azúcar

2 cucharadas de ajo picado

2 cucharadas de harina

 

2 rebanadas de pan blanco sin la corteza y cortados en triángulos

2 cucharadas de perejil picado


Elaboración

Colar la marinada sobre un cazo y llevar a ebullición, reservar las verduras y el bouquet garni. Retirar la carne. Cando el líquido hierba, espumar, cocinar por cinco minutos y colar. En una cazuela con fondo grueso, calentar un poco de aceite y mantequilla, y dorar la carne en tandas. Retirar y reservar. Anadir las verduras de la marinada, y dorar. Volver a poner la carne, y añadir el concentrado de tomate, espolvorear la harina y añadir e liquido de la marinada y llevar a ebullición sin dejar de remover, agregar el caldo y el bouquet garni, llevar de nuevo a ebullición, tapar y llevar al horno por una hora y media, o hasta que la carne este tierna.




Mientras la carne se cocina en el horno, poner en un cazo las cebollitas, la mantequilla el azúcar y u poco de sal, y cubrir con agua. Cocer a fuego medio hasta que se evapore el agua, y agitar hasta que se doren las cebollitas. En una sartén freír los champiñones en mantequilla y añadir a las cebollitas. Freír el ajo con el bacón en un poco de aceite escurrir y añadir a las cebollitas y champiñones. 

Cuando la carne este tierna, colar la salsa, y devolver al fuego. Cocinar a fuego lento durante quince minutos, añadir los champiñones y el bacón,  y apagar el fuego.

Para el pan, untar con mantequilla los triángulos y hornear hasta que estén tostados, mojar una punta en la salsa, y espolvorear con el perejil picado. 

En el momento de servir, espolvorear el estofado, con perejil picado. Y cuidado con las cebollas asesinas!





domingo, 4 de abril de 2010

Un trio muy bien avenido


Supongo que a estas alturas todo aquel que visita este blog, ya habrá notado que me encanta cocinar con frutas...y no se equivoca. Me gusta por la versatilidad que le da a los platos, a los dulces, a los bizcochos, me gusta porque el dulzor que aporta es más sutil que cuando se usa solo azúcar, y me gusta porque es más sano también. Parece que al elaborar un postre con frutas estas portándote “menos mal” y se admite la licencia de un dulce, si lleva fruta….La receta original de estos pancakes lleva solo fresas, pero como en todo, se puede variar la cosa y a esta le puse cerezas, kumquats (esas naranjitas en miniatura, que se comen con piel a las que soy adicta) y arándanos, pero también quedan muy bien con naranjas, moras, o grosellas. Los pancakes parece ser que gustan a todo el mundo, especialmente a los niños, así que ahí van:

Ingredientes para los pancakes

4 huevos

2 cucharadas de azúcar

1 ½ tz buttermilk (si no tenéis, se puede hacer buttermilk en un momento, para ello, añadir una cucharada y media de zumo de limón a 1 taza y media de leche, dejar reposar quince minutos y listo)

100g mantequilla derretida

1 ½ harina

½ cucharadita polvo de hornear


Preparación

Batir los huevos y el azúcar en un bol, con batidora eléctrica, añadir el buttermilk y la mitad de la mantequilla. Pasar la harina y el polvo de hornear por un colador, y añadir la mezcla de los huevos con la harina, hasta que tengamos una masa homogénea .

Calentar una sartén antiadherente, pincelar con un poco del resto de la mantequilla, añadir ¼ taza de la mezcla y cocinar hasta que aparezcan burbujas en la superficie del pancake, darle la vuelta y cocinar hasta que se dore. Reservar y mantener cubierto para que no se enfríen mientras se cocina el reto de los pancakes.


Para la fruta glaseada

250g cerezas deshuesadas

250g kumquats o naranjas

250g arándanos

1/3 tz agua

½ tz mermelada (de naranja para los kumquats, de ciruela para las cerezas y de arándanos o moras para los arándanos)

1 cucharada de azúcar

2 cucharadas de zumo de limón


Preparación

Cocinar por separado de la siguiente manera:

Poner la mermelada, el agua, el zumo de limón y el azúcar en un cazo, y llevar a ebullición, añadir la fruta y reducir el fuego, cocinar dos minutos, hacer este procedimiento con cada fruta, por separado.

Para servir, apilar los pancakes, rociar con la fruta y decorar con nata montada y menta fresca.



domingo, 21 de marzo de 2010

Un cangrejo en mi cesta de tortillas


Una ensalada diferente, no por su contenido, sino por su continente…altamente comestible, y  muy sabroso. Un  entrante vistoso y colorido, además de sano. La verdad es que el cangrejo puede sustituirse por una mezcla de gambas cocidas y troceadas, o mejillones. Es una ensalada fresca, llena de sabor y colores, y el toque exótico se lo da la hierba de limón. L tortilla mexicana, cuando se calienta es totalmente maleable y gracias a ello se le puede dar forma y hornear para que sirva de ensaladera comestible.  Se puede preparar el relleno con antelación, así como el horneado de las tortillas, pero es mucho mejor rellenarlas en el último momento ya que de lo contrario se reblandecen.





Ingredientes para las tortillas

6 tortillas de maíz


Preparación para las tortillas

Ablandar las tortillas en el microondas por unos segundos o en la sartén, cuando estén maleables, rellenar, un molde para muffins con ellas, con cuidado de no romperlas, asegurándonos que queden bien acoplados. Hornear 12 minutos o hasta que se doren. Reservar.




Ingredientes para la ensalada

250g carne de cangrejo u otro marisco

3 tomates cherry

3 cebollas tiernas pequeñas

2 hojas de lechuga

Un punado de cilantro fresco

1 palo de hierba de limón

Sal y pimienta




Para la salsa

 4 cucharadas de mayonesa

El zumo de ½ lima

La ralladura de ½ lima

2 cucharadas leche

Sal y pimienta


Preparación

Trocear todos los ingredientes de la ensalada y mezclarlos en un bol. Mezclar los ingredientes de la salsa y añadirla a la ensalada. Llevar a la nevera y dejar reposar para que se mezclen los sabores.  Al momento de servir, rellenar las tortillas con la ensalada y decorar con más cilantro fresco.



miércoles, 10 de marzo de 2010

Tartaletas Sangrientas


Ahora que es la época de las naranjas sanguinas hay que aprovechar y disfrutar de esta preciosa fruta, más que nada por el color tan atrayente y poderoso. Hoy era día de tartaletas, porque a veces apetece un bizcocho, unas galletas, o un postre de cuchara, pues hoy no…hoy era día de tartaletas y como toca dulce, y tenía naranjas sanguinas, que mejor que un dulce de naranjas coronado por un toque de merengue algo dulce, sin pasarse. La receta es de nuevo de AWW (Australian Women's Weekly) , se nota que me gustan estas publicaciones o no? Es una receta fácil de hacer, y la crema de naranja que actúa como relleno, es deliciosamente suave. Se puede sustituir por limones o lima, quedara igual de rica. Este es un final de velada, vistoso y lleno de sabor. Si te gustan los cítricos, te gustaran estas tartaletas.



Para la "pasta brisa"


250g harina

150g mantequilla pomada

1cucharadita de sal

un pellizco de azúcar

1 huevo

1 cucharada de leche fría





Preparación de la pasta brisa

Precalentar el horno a 180grados.Engrasar un molde para 12 muffins. O 12 moldes individuales de tartaletas.
Mezclar todos los ingredientes excepto la leche, cuando este todo unido, añadir la leche y amasar de nuevo hasta que sea una masa uniforme y no se pegue, cubrir con film de plástico y refrigerar al menos media hora. Pasado este tiempo
estirar la masa, con la ayuda de un cortador redondo cortar 12 medallones y cubrir los moldes , pinchar toda la superficie con un tenedor, y llevar a la nevera por media hora. Cubrir con papel de horno y rellenar con "baking beans" unas judías cerámicas especiales para hornear, (si no tenéis, podéis usar garbanzos, o judías, o arroz) esto previene que la masa suba al hornearse. Llevar al horno por 10 minutos, retirar las judías. Reservar.





Para el relleno

½ taza azúcar (110gr)

2 cucharadas de harina de maíz

2/3 taza zumo de naranja sanguina (160ml)

2 cucharadas agua

2 cucharaditas de ralladura de naranja sanguina

75 g mantequilla pomada

2 huevos

½ taza azúcar extra (110gr)





Preparación

Separar las yemas de las claras, reservar estas para la capa final. En un cazo, mezclar el azúcar y la harina de maíz, añadir el zumo mezclado con el agua lentamente. Cocinar a fuego medio hasta que empiece a espesar. Bajar el fuego al mínimo y seguir cocinando, moviendo continuamente durante un minuto. Retirar del fuego y añadir las yemas, la ralladura y la mantequilla. Mezclar bien y enfriar 10 minutos. Rellenar las tartaletas con esta mezcla y refrigerar 1 hora. Aumentar la temperatura del horno a 240 grados.


Para el merengue, batir las claras con batidora eléctrica hasta que se formen picos, añadir el azúcar gradualmente y seguir batiendo hasta que el azúcar se disuelva. Con la manga pastelera y la boquilla en forma de estrella formar pequeños montoncitos encima del relleno. Hornear 3 minutos o hasta que esté ligeramente dorado.